Hoy llueve afuera.

Las calles están igual que siempre.

Aún llevo ropa de verano y sandalias
y tengo los dedos de los pies
muy blancos,
muy fríos,
indefensos
y
tristes.

El bar parecía ser un buen lugar para ver pasar
la vida, la gente, los coches...

Un buen lugar para pensar y pasar.

Entré con la intención de tomar un café.

Pero no me decidía si cortado o sólo.

Pensé en pedirme un coñac.

Pero caí en la cuenta de que no me gusta el coñac.
No hubiese sido un buen trago.

El camarero estaba esperando,

así que me he armado de valor.

El artista es Heighton Brent

...y he decidido tomarme un tiempo.
Puede que dos.
Sin hielo.
A solas.
Y en copa.

¡Nos leemos!