Amarillea la fotografía.
Ahí está mi padre de paisano
abrazado a mi madre y a mi hermano.
Y ése soy yo. Así fuimos un día.
Estampa en sepia
Joan Manuel Serrat, en homenaje a Juanito Valderrama
Cazuela de sepia con fideos
(O la virgen de la jibia)
Cuando mi madre me enseñó a cocinar esta receta, ella cantaba entre instrucción e instrucción la "Pena Mora" de Valderrama.
Yo ajena al guiso, pintaba con rotuladores el hueso de la jibia, con cuidado de no pintar la "virgencita" que había en la parte de arriba.
Hace años que no veo jibias en casa.
Ahora las venden en las tiendas de animales, para que los pajarillos presos tomen calcio.
Mi padre, en el patio, silbaba lo que mi madre andaba cantando mientras le ponía su hueso de jibia a un verderón.
Pena mora, pena mora
que es martillo de tormento
en mi sien a todas horas.
Ingredientes:
- Un par de sepias hermosas, tal y como salen del mar, con su jibia (una para los pájaros de mi padre, la otra para mi).
- Un puñao de almejas.
- Tres tomates rojos y gordos
- Una cebolla
- Fideos
- Agua, aceite y sal
En una olla se pone agua a hervir con sal. Cuando esté hirviendo se le echa un puñao de almejas.
En una cazuela se pone aceite y se hace la sepia, hasta que quede dorada, y cuando esté hecha, se pasa a un plato.
En el mismo aceite se pone la cebolla cortada a cuadritos, y cuando empiece a estar dorada, se echa el tomate, y se deja a fuego muy, muy lento.
Pena mora, pena mora
que me quema a fuego lento
desde la noche a la aurora.
Cómo las mejores cosas, todo sale mejor a fuego lento, sin prisas.
En la vida, cómo en los guisos, a veces hay que esperar a que el sofrito llegue a ése punto crítico, en que casi se quema, pero sin que se llegue a quemar, para que de buen gusto al guiso y a la vida.
Luego se incorpora al guiso la sepia, se le añade el agua de haber cocido las almejas, se le echan los fideos y las almejas escurridas.
Con un cuchillo yo me abriría
para que me vieras mi corazón
y qué penita que te daría
y al verlo negro como el carbón.
.
Y a devorar... cómo yo devoro en mis recuerdos la voz de mi madre mezclada con el murmullo de los pucheros.
.
Y los silbidos de mi padre y de sus alegres pajarillos presos dándole la réplica mientras él les limpiaba las jaulas y les echaba agua fresca y alpiste nuevo.
Pena mora, pena mora
que me nubla la razón
y es lo mismo que un león
que por dentro me devora.
Y yo, sentada en el escalón del patio, esperando que la cazuela estuviese hecha, pintando mi jibia con mi caja de cariocas de colores, pidiéndole a la "virgencita de la jibia" que un día se abriesen todas las jaulas del patio y dejase volar a los canarios presos de mi padre.
© El Trastero
y yo esperando que en mi trastero favorito llegara algun trasto más
un beso
es la receta más hermosa que he leido/escuchado/saboreado jamás
estoy deseando probarla
un monton de besos, Trasto
he debido poner el fuego demasiado fuerte mientras leía tu receta y escuchaba la voz de tu madre y la tuya en las canciones porque me ha saltado el aceite y me ha saltado una lágrima después.
Te diré que tal me salió, porque hoy tengo sepias y las voy a devorar
Un beso
Me has recordado "Como agua para chocolate"... Una receta rica en amor...
Muchos besos Bella Trasto
Es que leerte a ti, es recordar e imaginar... me transportaste e imaginaba a tu padre silbandole a los canarios. A el mio le encantaban los canarios... y les hablaba, tenia uno que se llamaba Campeon... que fue el padre de varias generaciones. Despues, en el exilio nunca quiso tener canarios o pajaros enjaulados. Le daban nostalgia.
Un abrazo
Ahora cocinas tú la receta que te enseñó tu madre, y en tu interior suena la canción...
Y ella estará a tu lado dándote el visto bueno, y luego te dirá "hija, pero qué bien te ha salido", y tu padre lo comerá y recordará cuando tu madre la hacía y él cantaba.
Así me lo imagino, trastito cocinera.
Muchos besos
que bien saben y que bien se recuerdan las recetas antigüas. A mi no me saben a esa canción, pero si me traen a la memoría a Rafael Farina, que mi madre lo cantaba mucho, y a su carne escabechada y esos estofados con verduras de verdad, nada de congeladas ni ya cortadas. Y los geranios colgando de las ventanas. Besitos guapa, que bonito post.