Ojalá se pudiesen tener fotos de todos los momentos mágicos que pasan por nuestros ojos...

De la primera vez en que unos ojillos que apenas distinguen sombras y luces, se paran en otros ojos y se quedan allí un ratito, intercambiando amor...

Como si ya supiese que los ojos son las puertas por donde entra y sale el cariño.

Ha llegado un angelito a la familia.

Y ya me conozco su carita de memoria.

He pasado toda la tarde con el angelito, y con sus ojillos nuevos.

En esta vida hay pocas cosas de las que tenga la certeza absoluta.

Pero de ésta la tengo: se que ya no podré dejar de quererle nunca.

Ha llegado un angelito a la familia, y...
¡Que suerte la mía, es mi sobrino!

Ojalá mi hermano tenga que hacer gestiones no aptas para bebés más a menudo...
;-D