.
.
¿Te acuerdas cuando eras niño?

Por puro aburrimiento, me tiraste una piedra.

Y en lugar de romperse en mil añicos,
en el cristal se hizo una flor.
.
.No se si mi cristal soportaría más pedradas sin romperse.
.
¿Sabes qué?
Que voy a entornar los porticones
no sea que ahora, de viejo, vuelvas a aburrirte....
.