.
En mi vagancia (será el otoño, el ladrón de las horas de sol), un asalto de nuevo a los pejos, mientras me des-perezo, mientras me des-pejo, mientras des-ayuno...
.

Vamos a ver, con las palabritas que tenemos… que al analizarlas no me dicen ná de ná!
.
Hablo de los des-. Prefijo que denota negación de lo que viene a continuación.

.
Hasta ahí, bien. Des-orientado, des-animado, des-alambrado, des-nudado, des-ague, des-conectar, des-enchufar… bien, hasta aquí.

.
Otras veces des- es todo lo contrario, es afirmación. des-gaste (que es una contradicción, porque aplicando la regla anterior, significaría que no está gastado, o sea, que es nuevo, pero bueno, si me lío por aquí no voy a llegar a donde quiero llegar).

.
Bueno, resumiendo (que tengo un cajón de la marca Pandora… uy, que otra vez me voy por los cerros de Úbeda, jajaja. -mensajes subliminales-), eso, que lo que va tras el des- nos dice algo, y por si solo tiene un significado, aunque hay casos, como el desgaste, que denotan afirmación y casos como el desahogo, que denotan negación.

.
Pero vienen otros des-, que me tienen confundida desde hace años. Todos sabemos lo que significa, pero si partimos la palabra, lo que va tras el des- no significa nada. Ejemplos:

.

DESPEJAR… ¿Qué son los pejos? Nono, no son nubes. Que el cielo este despejado, es que no tiene nubes. Pero… ¿y si tiene la frente despejada? Ya no son nubes, es una frente sin flequillo. ¿Y si las carreteras están despejadas?, ya no es flequillo, que son coches. Por tanto, los pejos son “cosas”. Pero no decimos: Tengo un montón de pejos que contarte. ¿Por qué?

.

DESEAR… ¿Qué es ear, por si solo?. Nada. El desear tiene un solo significado, pero su sintaxis no cumple la regla de la negación. Porque no tiene nada de negativo el deseo. Otra cosa es no obtener, y desilusionarse, que entonces el desear tiene una consecuencia negativa. Pero desear en si, desear es positivo, siempre. Y es maravilloso.

.

DESPERTAR… Pertar debe ser estar en vela, hacer vigilia, no dormir, porque despertar es salir del sueño, y ese essu significado. Podemos despertar a la vida, o al amor (¡Que bonito!). Pero siempre metafóricamente. Pero, pertar no es una palabra real. No decimos me voy a “pertar”, ni se me han “pertado” las piernas.

.
Bueno… pues hoy ya conté mis pejos, esos pejos que te asaltan la mente mientras vas conduciendo, como si no tuviese otro pejo que hacer… Pejos de la vida…

.
Y sin más, me des-pido.

.

Aún estoy un poco pertada. Sigo con mi cafelito. Hasta luego. Tengo pocos pejos que contar...

.