No salgas a la calle, que está "El Mantequero" dando vueltas con su saco y sacándole las mantecas a los niños.
.
Cuando era pequeña, se nos asustaba con "El Mantequero", que era también "El Tío del Saco", o "El Canco".
.
Yo no quería ni preguntar si alguien lo había visto, ni cómo iba vestido.
Siempre me ha pasado igual con los miedos. Mientras menos les conozca, mejor.
.
Sólo sabía que El Mantequero era una especie de vagabundo (vagamundos que diría mi abuela), cogía a los niños que iban por la calle a horas que no debían, les robaba las mantecas, "sobre todo las que están pegadas a las costillas" decía mi abuela... y se quedaba tan fresca!
.
Yo, por si acaso, si se me hacía tarde jugando en la calle, buscaba y rebuscaba que mi prima estuviese cerca... porque como tenía más mantecas que yo, mientras El Mantequero se las sacaba a ella, a mi me daría tiempo de llegar a casa...
.
Era el puro instinto de supervivencia, que no respeta ni los vínculos familiares.
.
¡Anda que no han cambiado las cosas!
.
Cuando yo era pequeña, nací sin miedos, pero mis mayores supieron inculcarmelos poco a poco.
.
"Tómate todo el colacao, que si no, vendrá El Mantequero"
"No andes descalza por la casa, que si te resfrías, por la noche vendrá El Canco"
"Pues me han dicho que El Tio del Saco se ha llevado a una niña que no se quería comer las acelgas"

Y con los miedos, autodidacta que es una, llegaron el resto de utensilios que un niño fabrica para vencerlos.
.
Y al final, descubrí que el miedo no es tan malo.
.
Total, el miedo no es más que un deseo vuelto del revés, cómo un calcetín.
.
Ahora ya no se inculcan miedos a los niños, y si se contagia por ahí y un día tiene un miedo que le despierta por la noche,se le lleva al sicólogo...
.
Pues bien, niños del mundo.
.
No temáis, que El Mantequero ya no es un vagabundo, no.
.
Hizo un master en economía y dirección de empresas.
.
Hace unos años montó la Beauty Lipoclínic Internacional, una clínica privada con nombre en inglés (la verdad es que queda mucho más chic que si se hubiese llamado Clínica Mantecas) y ahora se dedica a succionar las mantecas de las niñas y niños, o no tan niñas ni niños de forma legal, y encima, cobra una pasta, que puedesfinanciar y pagar en cómodos plazos.
.
Si me lo encuentro un día por ahí, pienso ofrecerle mi cintura, para que succione tres o cuatro kilos de mantecas, hasta que me abrochen los vaqueros de la talla 38 sin miedo de matar a nadie de un botonazo en la frente.
.
.