Yo tenía una cajita, en el otro trastero donde vivía. Pero me costaba cada vez más pagar el alquiler... y me mudé a éste.
Estoy encantada.
Porque aqui vive mi Mery Magna.
Y he querido traerme la cajita.
Porque me gusta mucho.
Porque es una cajita muy especial, por muchas cosas, y me siento muy orgullosa de ella.
Y por eso me gusta enseñarla.
¿La queréis ver?
Cuando nació sus padres lo proclamaron a los cuatro vientos. Y los cuatro vientos, cotillas como ellos solos se encargaron de transportar la buena nueva por todos los rincones de la tierra. Y de todos los confines fueron llegando visitantes al castillo, con presentes para agasajarla.
Vinieron todas las hadas.
Y vinieron todos los magos.
Cada uno traía un regalo.
Y a cada regalo se oía un “Ooohhh!” del resto de los asistentes.
Pero sin duda, el regalo más extraño fue el que le hizo el Pequeño Mago Grandón. Era tan pequeño y tan grandón que fue el último en entregar su regalo.
Era una caja. Una simple caja de madera. Sólo se oyeron un par de “Oooohhh!” de algun despistado que no alcanzaba a ver lo que sus manos ofrecían a la niña.
El Pequeño Mago Grandón dijo:
“Es una caja para guardar las distancias”.
“Con ella podrás mantenerte a salvo. Cuando creas que debes alejar tus cosas íntimas de alguien, imprescindiblemente deberás tratarle de usted, e irremediablemente guardar las distancias con esa persona metiéndolas en esta cajita”.
Y ella, que desde su cuna no entendió demasiado bien el significado del regalo, no guardó ninguna distancia mientras fue pequeña.
Durante la adolescencia, alguna vez guardaba alguna distancia. Pero la volvía a sacar rápidamente.
Pero cuando creció y se hizo mayor, cada vez se hacía más reservada, y el guardar distancias se convirtió para ella en una costumbre que la mantenía a salvo. Y empezó a guardar distancias con todo el mundo.
Un buen día decidió mirar lo que había en su cajita. Y había guardado tanto las distancias que en su caja había distancia como para recorrer toda la tierra, al menos siete veces, navegando incluso por los siete mares sin fondo, los mil colores invisibles del gran arcoiris, el país de las hadas sin nombre y hasta el séptimo cielo .
Pero jamás hizo ningún viaje, porque ante una caja tan llena, se encontraba tan vacía que no le quedaban ni ganas de viajar.
Dedicado al Pequeño Mago Grandón, Trasto ©
que me trajo la inspiración para este cuento.
En esa cajita ya hay una distancia menos. Para que no tengas que recorrerla, aquí estoy, tu Crazy, tu Mery ( que bien me suena ésto!!...ya lo echaba de menos!!) ha venido, saltando por toda la blogosfera hasta llegar a esta trastero que está quedando "divino de la muerte!...con una mariposa y todo ( o es una libélula??..esta visión al láser....!!!).
Miles de besos para que los vayas guardando en otra cajita.
Sé de buena tinta que el pequeño mago Grandón también tenía una caja para guardar secretos y confesiones, y va y te regala esa.... ¡Qué puñetero!...
Besos.
Pero como era mago , seguro que la caja guarda truco...y esas distancias son espejismos, porque si en vez de en el lado opuesto, te pones en el que hay al final de la distancia...zas¡¡¡ ya has llegado y estas junto a....la magia de la caja era para que aprendiera a transformar las distancias
besos
La caja de las distancias... es hermoso; Una pregunta: tienes una para los sueños, otra para los fracasos, otra para los amigos....? Por fa saca la caja de las distancias a la ventana, y abre solo una esquinita, para que vayan fluyendo despacito lejos de tí. Un beso y un abrazo por q
La caja de las distancias... es hermoso; Una pregunta: tienes una para los sueños, otra para los fracasos, otra para los amigos....? Por fa saca la caja de las distancias a la ventana, y abre solo una esquinita, para que vayan fluyendo despacito lejos de tí. Un beso y un abrazo por que lo mereces.
ESo si q fué un buen regalo...Cuantos palos nos evitaríamos si supiesemos guardar las distancias a veces...Yo como inocente y crédula q soy me trago todo y así me va...tenemos q buscar el punto intermedio para no sufrir demasiado ni alejarnos del mundo para no perdernos cosas.Muy bonito,y muy retroactivo,me sentía casi,casi en ese mundo mágico,envuelta en tus letras..un placer