Ando con la cabeza un palmo más arriba de su lugar físico. Porque estoy obviando mis limitaciones (asumidísimas las tengo, de verdad) para con la aguja y el dedal.
Normalmente cuando hago "limpieza" de armario, es mi madre la que dice: "Oissss... ¿Y lo vas a tiraaaaar?".
Y no sé si por las necesidades que pasó en su juventud, o por otra oculta razón, acaba llevándoselo todo, y lo recicla.
El reciclaje de ropa materno consiste en "desguazar" la ropa aprovechando todo lo aparentemente inaprovechable.
Reciclado de cremalleras (las mete en una lata de dulce de membrillo del año de mariacastaña, con la santa cena estampada en la tapa, que si la viesen los del Codigo da Vinci les inspiraba para hacer El Código da Mater).
- Reciclado de botones (tiene un bahúl lleno de botones con el que me encantaba jugar de pequeña, ejemmm... y de no tan pequeña. Los de nácar... me gustan un montón, tocar botones es una terapia baratísima).
- Reciclado de telas de algodón (hace "trapos" pal polvo).
- Reciclado de adornos ("por si hacen falta" inundan los cajones de una vieja máquina "Refrey" verde automática que hace festones)
Ya no recuerdo cuantas muñecas de trapo han tomado vida en sus manos, utilizando todo el arsenal de su "cuarto de los trapos".
Lo único que comprábamos eran los ojos de las muñecas... Unos ojillos de cristal que vendían en "La Esmeralda". El paraíso de los primores, que dice mi madre. A veces los ponía celestes (son los que más le gustan a ella), a veces castaños, o color miel, casi amarillos... y a mi me gustaba ponerle en pelo del color de los ojos.
Pues en eso estoy.
He decidido jubilar una blusa, blanca, con bordaditos y eso, pelín desfasada. Y haré una muñeca. Y aquí estoy, con la cabeza en las nubes, pensando en cómo será mi muñeca. ¿Que nombre le pondré...? Espero no fastidiarla, porque va a ser mi regalo del día de la madre...

Espero que no me eche en cara mi conocida "falta de primor" para la costura... Eso sí, si lo hace, será como siempre con esa "sal" que sólo ella sabe poner a sus regaños.
Sobre todo cuando me veía echar una hebra larguísima... era inevitable oirla decir: "La hebra de Maríamoco, que cosió un camisón y le sobró pa otro...". Ahora que existe el Google, voy a buscarlo. ¿Quien demonios sería la tal Mariamoco?
O cuando cogía el costurero pasadas las 7 de la tarde, sólo para oirla decir: "De día no veo y de noche me espurgo".
... pufff... la de veces... pufff...
Y recurriendo al amplísimo repertorio de frases de la nueva dueña de la muñeca que nacerá, se me ocurre la que me decía cuando me veía tijera en mano: "si sale con barba, será San Antón,
y si no, la Purisima Concepción"
Espero, por mi bien, que no me salga San Antón...
Vengo con un bolsón de botones...¿jugamos un ratito?...síiiii, andaaaa.....venga...Me pido los de nácar...vennnnga, va ...te los dejo...jajaja...;))
¿Cómo va la Maríamoco?
Muchos besos
pd: Otro comentario ¡a ver si sale!....:)
Dios, estoy paseando por la sala de espera de un lado para el otro consultando el reloj. ¿muñeca? ¿muñeco?
Espero que no sea un parto dificil y nos informes de lo que ha sido al final.
Un Beso.
Jjejeje, megustó tu post, tiene mucha frescura, espero venir a verte más a menudo, un besito!
Ya he leído todos tus artículos xD
He cumplido, Crazy hace bien en tenerte como amiga, y no seré yo quien diga no a una amiga de Crazy xD
Fuerza y honor.
Mi madre practica los mismos reciclajes y ademas se inventa los refranes... molan un montón. Comparto el gusto por meter mano en la lata de los botones, pero mis gemelas les tienen fobia. Desde que empezaron a hablar no se han vestido con nada que tuviera botones: "con botones no mamá que me dan asco!!" . De quién serán hijas?. Estoy deseando conocer la criatura hecha de retales. Besos.