Corre, corre, corre...
Tengo que hacer las cosas deprisa.
Intento planificar, sacar unas horas de cada día para mirar a la gente que se cruza conmigo por la calle.
Pero los dias se atropellan unos a otros, sin permitirme ni siquiera pararme a disfrutar de esas pequeñas cosas que le dan sentido a lo que no lo tiene.
Al llegar la noche siento que otra vez se me fué el día y no disfruté el camino.
Pero mañana es domingo, y mañana yo seré una tortuga.
Me levantaré tarde, y no me ducharé, porque las tortugas no se duchan.
Me tomaré un café con leche sentada en el sofá.
Me fumaré un pitillo... o dos... o tres... despacito.
Me vestiré tranquila, sin prisas, y me miraré en el espejo mil veces antes de que mi perro me saque a mí de paseo.
Iremos a donde el le de la gana.
Le dejaré hacer pis en cada esquina, en cada árbol...
Compraré el pan y El Periódico.
Y como una tortuga encenderé el CD... escucharé, sin prisas... intentando disfrutar y conocer el camino.

La tortuga sabe más del camino que la liebre.
... a mi lo que me encantaría saber que es lo que esconden en esa concha ... mmmm???? ... mira que son misteriosas eh??? ... un beso trastito!!, jajaja
Pues como que a mi lo de correr, pues como que no va conmigo. Adoro la calma (quién lo diría con 4 niños en casa... a veces flipo). Besos Trasto.
estaba dolida por un desamor y he tecleado en google "quiero ser tortuga". De repente me ha aparecido esta poesía que me ha hecho feliz. Yo quiero ser totuga para que nada me haga daño pero eso es imposible. Gracias por haberme dado una sonrisa